Fuertes en la Debilidad

2 Corintios 12:10 “Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.”

I. La debilidad revela nuestra total dependencia de Dios La debilidad no es un obstáculo, sino una oportunidad para reconocer que nuestra fuerza proviene del Señor y no de nosotros mismos. Juan 15:5  “Separados de mí nada podéis hacer.” Salmos 73:26  “Mi carne y mi corazón desfallecen; mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.” Cuando aceptamos nuestras limitaciones, permitimos que el poder de Dios se manifieste plenamente en nuestra vida.


II. Las pruebas son permitidas para perfeccionar el carácter Dios usa las dificultades para formar en nosotros un carácter firme y maduro. Santiago 1:2–4  La prueba produce paciencia y madurez. Romanos 5:3–4 La tribulación produce perseverancia, carácter y esperanza. Las pruebas no nos destruyen; nos moldean conforme al propósito de Dios.


III. El poder de Cristo se perfecciona en nuestra debilidad La gracia de Dios se manifiesta con mayor claridad cuando reconocemos nuestra fragilidad. 2 Corintios 12:9  “Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad.” Isaías 40:29  “Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.” Cuando nuestras fuerzas se acaban, comienza a operar el poder sobrenatural de Dios.


IV. La debilidad vivida con fe glorifica a Cristo Aceptar la debilidad con gozo y fe exalta a Cristo y da testimonio de Su poder en nosotros. Gálatas 2:20  “Ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí.”

Filipenses 4:13  “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” Nuestra vida se convierte en un reflejo de Cristo cuando confiamos en Él aun en medio de la fragilidad.


Conclusión


2 Corintios 12:10 nos enseña que la verdadera fortaleza no se encuentra en la autosuficiencia, sino en la dependencia total de Dios. La debilidad, lejos de ser una derrota, es el escenario donde el poder de Cristo se manifiesta con mayor gloria. Cuando reconocemos nuestra fragilidad y confiamos en Su gracia, experimentamos la fuerza que solo viene del cielo. Cuando somos débiles, entonces somos verdaderamente fuertes en Cristo. 


Honrando a Dios con nuestros recursos

(Diezmos, ofrendas, primicias y siembras)

Introducción

Todo lo que tenemos proviene de Dios.


Salmos 24:1 De Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan


  • Dar a Dios no es pérdida, es una expresión de fe, gratitud y obediencia.

  • Cuando entendemos esto, dar deja de ser una obligación y se vuelve un privilegio.

  • ¿Estamos honrando a Dios con lo que Él nos ha dado?


I. Dar a Dios lo primero y lo mejor (Diezmos y Primicias)


Honra a Jehová con tus bienes,Y con las primicias de todos tus frutos; Proverbios 3:9 Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde. Malaquías 3:10 Y el diezmo de la tierra, así de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, de Jehová es; es cosa dedicada a Jehová. Levítico 27:30


  • El diezmo reconoce a Dios como dueño.

  • Las primicias muestran que Dios es prioridad.

  • No se trata de lo que sobra, sino de lo primero.


Poner a Dios primero en nuestras finanzas. 

Confiar en que Dios provee cuando le honramos.


II. Dar con la actitud correcta (Ofrendas)


Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre 2 Corintios 9:7 Marcos 12:41–44  La ofrenda de la viuda. Dad a Jehová la honra debida a su nombre;Traed ofrendas, y venid a sus atrios. Salmos 96:8


  • Dios mira el corazón más que la cantidad.

  • La ofrenda es adoración voluntaria.

  • Dar con gozo agrada a Dios.


Revisar nuestra motivación al dar.

Dar con gratitud y alegría.


III. Vivir el principio de la siembra (Siembras)


Gálatas 6:7 Todo lo que el hombre sembrare, eso segará.Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. 2 Corintios 9:6 Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir. Lucas 6:38


  • Dar es sembrar en el Reino de Dios.

  • La cosecha llega en el tiempo de Dios.

  • La siembra requiere fe.


Sembrar con constancia.

No cansarse de hacer el bien.


Conclusión y llamado


  • Dar a Dios es una muestra de amor y confianza.

  • No damos para recibir, damos porque amamos a Dios.

  • Cuando honramos a Dios con nuestros recursos, Él cuida de nuestras necesidades.


pues aun a Tesalónica me enviasteis una y otra vez para mis necesidades. No es que busque dádivas, sino que busco fruto que abunde en vuestra cuenta. Pero todo lo he recibido, y tengo abundancia; estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que enviasteis; olor fragante, sacrificio acepto, agradable a Dios. Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. Filipenses 4:16-19


  • Evalúa tu fidelidad a Dios.

  • Decide honrar a Dios con sus bienes.

  • Orar pidiendo un corazón generoso.