El nombre de Jehová, nuestra torre fuerte

Proverbios 18:10 Torre fuerte es el nombre de Jehová; a él correrá el justo, y será levantado.

I. El nombre de Jehová representa Su carácter y poder El “nombre” de Jehová no es solo un título, sino la expresión de quién Él es: fiel, poderoso y eterno.


  • Éxodo 34:6  “Jehová, Jehová, fuerte, misericordioso y piadoso…”


  • Salmos 20:7 – “Nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria.”


  • Salmos 9:10 – “En ti confiarán los que conocen tu nombre.”


Conocer el nombre de Dios es conocer Su naturaleza y confiar plenamente en Él.


II. Dios es una torre fuerte en tiempos de peligro La imagen de una torre fuerte habla de protección, seguridad y refugio frente al ataque del enemigo.


  • Salmos 61:3 “Porque tú has sido mi refugio, y torre fuerte delante del enemigo.”


  • Salmos 91:2 “Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío…”


  • Nahúm 1:7 “Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia.”


Cuando todo tiembla, Dios permanece firme como refugio seguro.


III. El justo corre a Dios, no a sus propias fuerzas La reacción del justo ante el peligro no es huir al mundo, sino correr hacia Dios con fe y dependencia.


  • Salmos 121:1–2  “Mi socorro viene de Jehová…”


  • Isaías 30:15 “En quietud y en confianza será vuestra fortaleza.”


  • Hebreos 4:16  “Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia.”


La fe se demuestra cuando buscamos a Dios antes que cualquier otra ayuda.


IV. Dios levanta y exalta a los que confían en Él No solo nos protege, sino que también nos levanta por encima del temor, la derrota y la aflicción.


  • Salmos 3:3 “Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí… el que levanta mi cabeza.”


  • Salmos 91:14 “Yo lo libraré… por cuanto ha conocido mi nombre.”


  • 1 Pedro 5:6 “Humillaos… para que él os exalte cuando fuere tiempo.”


La confianza en Dios siempre termina en victoria y restauración.


Conclusión


Proverbios 18:10 nos recuerda que el verdadero refugio no está en las cosas ni en las personas, sino en Dios mismo. Su nombre es una torre fuerte donde el justo encuentra protección, paz y victoria. Cuando aprendemos a correr hacia Él en toda circunstancia, somos levantados por Su poder y sostenidos por Su gracia. Hoy más que nunca, corramos al nombre de Jehová, nuestra torre fuerte.